30.11.07

Coquena

Diz que dicen que Coquena vigila la Puna, que no duerme, que le gusta disfrazarse e irse por ahí, que protege a los pastores buenos y a los animales.

25.11.07

Domingo de campo


Cámara, en un recodito del Valle de Lerma

17.11.07

Rueda de auxilio

Ine me pidió auxilio: en honor a la amistad tuve que ser maestra de cuarto grado por una mañana. Me ocupé de cuatro niños y cuatro niñas de una villa miseria cercana al cerro. Antes de comenzar a trabajar les di un pequeño desayuno. Me trataron con ese afecto típico de los chicos que se nota, por ejemplo, en la marca del esfuerzo por la prolijidad en medio de invariables errores de ortografía. Ine me había mandado ocho caramelos para el recreo. Ellos lo pasaron jugando al fútbol y saltando al elástico; yo, haciendo sana-sana (mojando mágicamente la cabeza, claro) a un chiquito que se golpeó, y luego estudiando con un ojo). Sabían bien las tablas de multiplicar pero no qué es la multiplicación, oh. Cantamos un poquito.

¡Ahora todos los sábados a la mañana incluirán la tentación de ir a reemplazar a Ine!: no podré, qué pena.

9.11.07

La deslumbrante lógica

Traje para leer La lógica considerada como semiótica (ed. Sara Barrena, 2007). Anoté contactos con mi propio trabajo y el de otras personas y me hizo pensar, pero el gran asombro fue cómo Peirce logró conmoverme. Luego de indicar con bastante detalle las líneas maestras de su apasionada investigación de cuarenta años, en este escrito -convertido ahora en libro- completa el cuadro de una desesperada petición de ayuda económica para poder concluir su labor en lógica y que su obra fuera publicada. El anciano pone como garantía su propia biblioteca, indica que no será indolente en el trabajo al que desea comprometerse. A la vuelta del tiempo la negativa de la Institución Carnegie aparece como un increíble absurdo, sólo mitigado por la lógica previsión del mismo filósofo: "Tengo que confesar que si la Institucion Carnegie rechazara toda cooperacion, yo continuaría estando animado por una fe robusta en que de algun modo mis resultados serían dados al mundo; y estoy del todo satisfecho de que esa fe esté lógicamente justificada".

4.11.07

Nubes

Había en el quiosco un número de pintura sobre E. Munch con una reproducción de El grito en la tapa. "Oh, estoy muy embrutecida", pensé, "desde que estoy aquí sólo he ido a una exposición de fotografía. Mañana entraré al Metmuseum...". Sonreí. Pasé el resto de la tarde terminando unos trabajos.

Hoy volé a New York -via Google, of course-, vi qué exposiciones temporales hay, elegí la de Rembrandt. Y aparecieron las nubes, mis nubes, las que veo cada día al subir la montaña hacia el Grand Bourg temprano por la mañana, las de la tarde rumbo al norte, recortándose entre los cerros, las del atardecer.

Las mismas.