25.7.11

Tamagoyaki

O tamago. Es tortilla de huevo con receta japonesa: originalmente un plato de desayuno, que puede servir para distintas ocasiones. Se come fría.

Mi adaptación sencillita para una persona tiene:
·  2 huevos
· 1/2 cucharadita de azúcar
· 1/2 cucharadita de salsa de soja
· Un tallo de cebolla de verdeo
· Aceite

1. Batir los huevos en un bol. Añadir el azúcar, la salsa de soja y la cebolla de verdeo bien picada.
2. Calentar aceite en una sartén chiquita (lo ideal es que sea rectangular; pero no importa demasiado) o en un wok, y extender la tercera parte del huevo. Dejar cuajar y enrollarlo sobre la mitad de la sartén. Añadir un poco más de aceite y otro poco de huevo, enrollando la tortilla en sentido contrario (cuando lo hagas te vas a dar cuenta de lo que estoy diciendo). Hacer lo mismo otra vez hasta terminar con el huevo y obtener un rollo compacto.
3. Retirar a un plato y dejar que la tortilla se enfríe. Cortar en rodajas del tamaño que quieras (¡el tamago se come preferiblemente con palitos!).

Según la receta que tengo también habría que ponerle al huevo 1/2 cucharada de caldo dashi (es decir, de pescado).

Variantes
Poner hojas de espinaca -formando una tira del tamaño de la tortilla- en el centro al hacer el primer rollo; o poner lo que quieras (¿salmón ahumado?). 
También se puede mezclar arvejas con el huevo, o kanikama cortado en juliana, o lo que te guste.

24.7.11

miedo

El miedo es una emoción. Aparece en humanos y animales bajo condiciones que se perciben como un peligro o riesgo (de forma real o imaginaria, respecto del presente, el futuro o incluso el pasado). Se manifiesta como huida, enfrentamiento o paralización. Se asocia a estados del sistema nervioso central. Es omnipresente en las culturas y en las lenguas. Se sostiene que está modelado por la cultura. In actu se vive como inevitable. A posteriori te pueden decir que es una forma adaptativa de defensa.

Peur es la inquietud por la presencia de un peligro, crainte es un peur fuerte, terreur es crainte grande y profundo, panique es terreur sin fundamento, épouvante es un terreur grande, frayeur es un épouvante causado por la imagen del mal, effroi es un frayeur grande...

(Conocimiento wiki, claro. Experiencia de todos)

23.7.11

bicho bolita

        se ha levantado
bicho bolita
        en orden de batalla
        en automático
mira
mira
mira
        en el acto eterno 
ve la pelusa
ve la pelusa
ve la pelusa
       se apelotona
       en el acto eterno
hace una bolita con la pelusa
y renace

22.7.11

Edicto

Los pies se movían automáticamente hacia adelante (tic-tac, tic-tac) encarrilados y felices, enredándose con unas pelusas en el bolsillo derecho de la falda. La chica de los mandados chistó y los ojos, mandolinas, se encaramaron automáticamente en el circo. Oh, aladas palabras yendo y viniendo por la tabla, una palabrita, quizás un edicto ajustado entre Horacio y Manú. Suspiró (no había problema, estaba en la calle ella sola, no la regañarían). Sacó una pelusa, la amasó pausadamente y la devolvió al bolsillo, estación previa al basurero. Podía pasar toda la tarde caminando y haciendo bolitas con las pelusas, entre otras manualidades. El frío bajó ahora, incomprensible, automático, por los codos, y se metió en las muñecas, humedeciendo la crispación de las manos y las pulseras sobre el pelo. Una onda automática y amarilla se detuvo justo cuando comenzó a desenrollarse un pensamiento. El circo. O el café con leche, amor.

(Apuntes sobre Rayuela en el capítulo 41)

21.7.11

La receta del lemon pie

La receta del lemon pie del día del amigo 2011 -que salió riquísimo- se compuso de:
- la receta propiamente dicha, que está aquí en el blog
- cierta serenidad en medio del batifondo
- los huevos grandes y frescos
- cariño extra
- poner linda la mesa de la merienda

15.7.11

Nada serio

Desde el vano de la puerta miró hacia la oscuridad. Habían quedado dos o tres vasos rotos sobre el piso, titilando, y el aire sostenía aún el aliento impaciente del humo. En silencio desfilaron los días de sol y de inconsciencia, postales de feria: nada serio, barcos en reposo.

14.7.11

Fados

Hace algún tiempo, por un motivo que no viene al caso, me hice portuguesa hasta la médula y quizás para siempre, y eso coincidió con que gracias a la buena amistad conociera los fados, también para siempre. Ayer pensábamos con Yol y con Roxana si en verdad es música que sólo pueden interpretar mujeres o es sólo casualidad que Amália Rodrigues y Dulce Pontes parezcan especialmente dotadas para cantar, desenvueltas, esta cálida celebración del amor y la nostalgia del mar.

13.7.11

Tablets y barreras tecnológicas

"Lo mejor es enemigo de lo bueno" podría ser un engaño, incluso en la interpretación que contrapone la desconocida tablet con los bienamados libros. Si Umberto Eco tenía razón hace ya años, la adecuación de la forma de los libros respecto de las tareas que les caben sería inmejorable (como pasa también con inventos tan geniales como la cuchara, la bicicleta y el botón). Y es verdad que se puede presumir el amor por un libro en función del grado de su posesión medido en lectura, pero sobre todo en relectura, en registros y en marcas variadas del uso y la confianza. No contaba Eco con que ahora todo eso parecen hacerlo bien las tablet, creadas bastante específicamente como versión tecnologizada de los libros. Y hasta se las arreglan para que podamos seguir simulando el modo de pasar las hojas al descuido que tan espléndidamente se reconoce en los lectores maduros y se aparece como una piedra de toque de las barreras tecnológicas en este caso. Si no me equivoco, la tablet que usa Nacho, un chico de ahora diez años, no debería incluir ese modo de pasar las hojas más que como auxiliar y prescindible, ya que es probable que recién se afianzará en el hábito de leer como lector mixto de papel y de informática.

11.7.11

Ballet popular

El sábado fui a ver ballet casi impensadamente; Cascanueces me estaba esperando sobre el mostrador de la Secretaría de Turismo. Me esperaba también desde siempre en el teatro una entrada única para la butaca 9 de la fila 28 en el súper-pullman, que resultó lejos, lejísimos del escenario, pero a la distancia justa para que pudiera ver (haciendo abstracción de la cabeza de la entusiasta señora de adelante, que se movía por algún motivo que no comprendí bien). Antes de comenzar la función la orquesta tocó el himno nacional: precioso, como sólo pueden hacerlo las orquestas, quizás por temperamento y por instrumentos; pero no logré cantar y se me comía la voz extrañamente. La puesta fue muy buena y cuidada. ¡Me gustaría saber más de ballet para hacerme a mí misma una reseña! Sólo sé que reconocí recuerdos aquí y allá y me emocioné al ver la belleza del movimiento y de los cuerpos, y que de modo casi gratuito, siguiendo el hilo de algo que había leído hacía poco, me imaginé una serie de fotos de la coreografía y me gustaron mucho las imágenes que pasaron. Fundida en el público del que formo parte, alborozada, me saltó la risa al aplaudir comenzando antes que terminaran las partes, de forma curiosa y reiterada. Quizás es verdad que todos, todos nos conocíamos de alguna forma, de andar por ahí.

10.7.11

Picnic para leer

Me parece que haber puesto Rayuela en la mochila fue el argumento más poderoso para decidirme a ir hoy de picnic (claro que sonreía un sol primaveral y yo ya tenía preparada la ensalada de pasta que me gusta llevar al campo). Fui a San Lorenzo, aquí nomás, y busqué un rincón cálido junto al agua cantarina. Comí y bebí sucintamente. Empecé a leer y me olvidé de todo, enfrascada: se me desplegó el capítulo 28, que es como otro libro, y emprendí 130, 151,152, 143, 100, 76, 101, 144, 92, 103, 108, 64, 155, 123, 145, 122, 112, 154; caramba no leí tanto como pensaba, como las vueltas que di. No hay casi indicios pero la Maga tal vez use flequillo y eso explicaría tantas cosas.