28.6.12

be patient (I)

Tu ignorancia se muestra espléndida: amplia, evidente, poderosa. No te descorazones, petitona, be patient.

25.6.12

doi

Hablamos con Mariel de muchas cosas y también de los llamados "doi" (digital object identifier). Como prueba de existencia buscamos via google "10.1348/026151008X299728"; de modo casi mágico apareció el artículo de Peterson y Wellman (2009). A las dos se nos iban cayendo escamas de los ojos mientras pensábamos que es posible que dentro de poco debamos poner los doi al citar.

22.6.12

19.6.12

Joyce

Tengo para mí (y tal vez para ti) que las ciencias cognitivas empiezan y siguen con Joyce

18.6.12

Reload

Años más tarde, Tomasello otra vez con las grandes preguntas y la recuperación de la idea nunca del todo abandonada de que puede haber una naturaleza humana, con ecos de Damasio, Pinker (via Chomsky y Darwin) y la sonriente AKS; la mítica y ahora recargada naturaleza humana, estudiada estratégicamente con rigor experimental y clave evolucionista en niños pequeños y grandes simios.

12.6.12

casualidades

No sé si creo en las casualidades; hoy prefiero no creer en las casualidades. La peli que estaba programada para hoy (taiwanesa y agobiante según se anunciaba) no funcionó y pusieron entonces Las margaritas, de Vera Chytilova (Polonia, 1966). Esperaba una sucesión fresca de imágenes en colores y chicas delirantes y la hubo. Pero más reír sans façon, sin pensar, sin saber qué pensar, me parece que no me olvidaré de eso, hasta el último segundo del sonido, y quedar entonces en suspenso, cuando se cerró el círculo de uno de los más íntimos dolores polacos, anunciado una y otra vez. No estoy segura de que lo sea pero yo vi existencialismo y surrealismo en versión femenina. También me vi a mí misma entre los platos rotos.

11.6.12

Los cuenta cuentos

Mi Lucas es quien cuenta cuentos a los niños (y sus cuidadores, claro). Yo solita sólo puedo leerlos de los libros o de un cuaderno mágico.

10.6.12

Poseidón y Ludmila

Poseidón era alto como dos hombres fornidos y casi mudo: su ronquera se había hecho crónica de tanto gritar por gritar, encima y debajo de las olas. Se hacía entender a borbotones, con gestos de las manos sobre la cabeza y miradas profundas y negras como el océano. Mandar era su sino familiar. Tenía tres súbditos encargados de adivinar su pensamiento y retransmitir sus órdenes. Esto no era demasiado difícil porque Poseidón tenía tres ideas: orden (un orden hecho de listados minuciosos), fagocitar (especialmente lo nuevo y reluciente) y que todos, todas y siempre sepan que en el océano infinito no puede haber cosa alguna que escape a la dulce solicitud de Poseidón. Pero Poseidón tenía además un deseo. Estaba obstinado en la búsqueda de la belleza por medio del dominio. Y, desde pequeñito, cada noche había soñado que era una mariposita azul con puntos negros en las alas, y que su vida era en verdad dichosa, su conocimiento libre y espacioso tanto como su capacidad de dejarse llevar por la brisa y mirar de hito en hito el sol, las piedritas en la arena o los tonos cambiantes del agua. Ese sueño era su tortura y su deleite.
Un día de primavera apareció en la playa una mariposita azul con puntos negros en las alas. Era un poco sorda de la oreja derecha y se llamaba Ludmila. Entonces (...)

7.6.12

Montag lives (II)

Guy Montag tras la libertad, corriendo a pie y en autos viejísimos, metiéndose en un bosque en blanco y negro, llevando consigo el amor a los libros y a la vida: así conocí en la infancia a Bradbury. Después por la iniciática editorial Minotauro, en libros con hojas amarillas y mugrosas, literalmente devoradas un montón de veces. Con incrédulo asombro al coincidir en el fabuloso enero de 1999 con las historias más verosímiles del mundo sobre cómo ir a marte en bicicleta, enamorarse por telepatía o comer un picnic infinito. Reconociendo el mundo detrás, siempre a la zaga de Montag.

3.6.12

Peggy

La casa de Peggy Guggenheim es el museo más lindo que conozco: blanca y luminosa por dentro, con las góndolas del Gran Canal pasando en medio de cuadros de Pollock, Picasso, Klee y Kandinsky, cuidada por amabilísima gente joven de todo el mundo. No tengo claro si la pequeña Peggy que me llegó hoy tiene algo de artística; no importa. Espero que se sienta cómoda en mi microcósmica casa.

1.6.12

rébellion

Tengo para mí que Beckett quería maldecir cuando escribió Godot