31.8.12

mindreading

por favor silencio

jazmín

La primavera ya ha llegado a mi escritorio bajo la forma de una rama de jazmín.

28.8.12

primer tango

El primero, quizás el único tango que bailé, fue de la tanda de los melodiosos: Pugliese (Pugliese, Pugliese). Mi experiencia, otra vez, fue a lo Descartes al revés, como en los días del Palau; una conexión profunda con la música y con lo más profundo de mi conciencia desenvolviéndose en el tiempo, algo así como una comprensión de lo que se mueve, vivo, en el mundo, mediada por el regalo de un respeto exquisito (por la música y por mí misma) que medió también mi confianza. Y la confianza me dio alas.

24.8.12

ida y vuelta

Ida, sólo ida. Vuelta, sólo vuelta. No me lo aprendo.

23.8.12

rechercher

v. 1
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v. 3
v. 4
etcétera
etcétera
(basta ya)
etcétera

¿¡etcétera!?

v. 1.1
etcétera

continuará
:)

22.8.12

justo justo

Estaba enfrascada y sonó el timbre: el cartero, el esperado cartero trayendo una encomienda desde Australia: un libro usado; justo a tiempo, quién lo hubiera podido predecir. Esta tarde (justo esta tarde) comenzamos a estudiar a Vygotski con los chicos y no quedará más opción que linkear a Vygotski con Wertsch y los teóricos cognitivistas sobre narrativa. Tendremos que estudiar a mil este año, los chicos y yo. Justo este año.

20.8.12

batidora

Perejil recién cortado, fin de la agitada mañana. La mezcla de paella, ratatouille y risotto se hizo lentamente en automático, entre mil pasos torpes yendo y viniendo entre el escritorio y la cocina. Por algún motivo acertado pensé que era mejor cocinar yo misma lo que saliera (no lo pensé, lo hice sin pensar) y tal vez estuvo ahí la clave: mi cabeza estaba funcionando en el modo batidora y tal vez por eso se le mezclaron las recetas sin querer, al ritmo de los dedos sobre el teclado. No entendí cómo las manos escribieron solas, comprendiendo más de lo que la cabeza llegaba a dar de sí, como al dictado, y sólo los ojos asintieron, intuitivos: un golpe de vista, vas bien (sonrisa), avanti. Supongo que cuando relea comprenderé qué es lo que han escrito las manos. Confío en eso. Ahora, le falta al día la parte de los galeotes.

19.8.12

Relevance

La emoción tiene en ocasiones la boca chiquita y medio fusilada y le sale un botón en la frente cuando piensa que la descubren. Esta vez se hizo un moño y necesitó hasta salir a fumar un puchito al balcón anochecido para despejar la idea de que habrá que poner nomás ese pequeño factor de corrección a Sperber & Wilson.

18.8.12

detrás de todo

Llegó el día de los días y se abrió nomás, cuidadosa, detrás de todo en el jardincito polvoriento. Y le brillaron los ojos de repente.

14.8.12

Tranquilidad

No sé si mi mente está partida en tres mitades o en cuatro y media. Pero por suerte no soy buena en matemáticas.

13.8.12

reconexión

Escribo volando antes de salir a empezar oficialmente este largo lunes. El apacible fin de semana fue de reconexiones o descubrimientos (según cómo se mire), lectura y escritura. Una de las reconexiones, que no tiene nada de sencillita, vino por una conjunción inesperada de mercado matutino, wok viejo y cataplasma de secretitos para hacer la ratatouille. Me hizo inmenso bien; esperaré aún más de la cocina.

5.8.12

Palabras clave

Mínimo: tres; no más de cinco. Dos pilchas a cuestas sin suspirar, sin sollozar, sin respirar; un libro para vivir; comida caliente; hablar. Aún no tengo la última.

2.8.12

Secretiguis del ratatouille maravilloso

Pregunté y me pasaron los secretinguis del ratatouille maravilloso:

Saltear juntos (y sin ajo):
berenjena y zucchini
cebolla y morrón

y saltear solito el tomate

Llevar todo junto al horno en una placa o un recipiente grande y no muy hondo, bañado en un caldo

Espolvorear queso rallado o perejil; aquí hay que intuir a los comensales y avanzar