9.2.14

Conflicto epistemológico

Hoy, como habitualmente los domingos a la mañana, leí Le Monde en su versión digital y encontré un artículo interesantísimo sobre la propuesta y estudio de un tratamiento para prevenir el autismo, de origen francés y publicado hoy en Science. El diario parisino ofrecía un video con el reportaje que hicieron para esta oportunidad al Dr. Ben-Ari, el principal investigador, que contaba allí con detalles precisos y cerradísimo francés. Como suelo hacer en estos casos, compartí la noticia en Facebook casi de inmediato. Y casi de inmediato quedé embarcada en una especie de conflicto interior simple y profundo, de consecuencias tal vez importantes y que no daré a conocer ahora (el planteo de cuestiones aparentemente académicas tiene a veces para los académicos connotaciones personalmente inquietantes, ya se sabe). Fui y volví varias veces por mi muro, sin importarme ser vista en ello. Y como en defensa propia, por algún motivo me di cuenta después que debía sacar lo que había escrito de esa plaza tan candorosamente pública; también caí en la cuenta de que quiero dedicarte aquí esos mismos pensamientos, en los que me expreso, como habitualmente, haciendo uso de gran cariño. Copio:


Tengo un conflicto epistemológico: no llego a darme cuenta si en realidad está bueno para ustedes que pase información como ésta. Supongo que puede ser "cómodo" para alguna persona, pero que en realidad al simplificar excesivamente a veces se pierde lo que es importante y quien no sabe de primera mano corre el riesgo de banalizar y usar irresponsablemente la información. No quisiera contribuir a un punto de vista así. Se puede notar, en distintos terrenos, que no es poco frecuente que se cometa toda clase de barbaridades por simple ignorancia y cuando el tema es importante esto puede ser terrible. En todo caso sería deseable que cada uno, con su limitación, pudiera ver (y juzgar) por sí mismo: ello dejaría al menos a salvo cierto carácter progresivo, "no milagroso" y sumamente trabajado de la ciencia. De verdad defiendo que es duro y lleva mucho tiempo llegar a darse cuenta qué es lo relevante acerca de cualquier cosa. Deseo dejar constancia de que el punto de vista de los padres de los chicos con autismo, por ejemplo, es irreemplazable en este sentido: ellos, más que nadie, saben qué es lo relevante respecto de muchos aspectos del autismo. De todos modos, pienso que la divulgación científica sí es valiosa: y en este sentido, más que lo que escribí antes yo, habría que leer Le Monde (o, mejor, Science), o escuchar al investigador que informa. Lo que está más claro para mí es que compartir, más que una rutina "ingenua", es una vía para comprender mejor lo que me interesa.

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