25.12.10

la señal

Las manos verdes de los cerros se levantan tempranito. Despiden a las estrellas rezagadas y extienden un velo blanco y expectante. Abrazan los pasos enredados, los tejados dormidos, la brisa de la siesta que se entretiene arrullando a los pájaros. Alguien silba por silbar y sale el sol: era la señal convenida.

24.12.10

avanzar

avanzar de noche sin brújula, como los antiguos navegantes, siguiendo el rumbo de las estrellas con un cielo que a veces se nubla

2.12.10

Presente

Il n'y a à lire que les étoiles. Sans un horoscope.