25.12.12

la gallinita roja

Entonces la gallinita roja preguntó: ¿Quién sembrará la semillita de trigo? Yo no, dijo el perro. Yo no, dijo el gato. Yo no, dijo el cerdo. Yo no, dijo el pavo. Lo haré yo, dijo la gallinita roja. Coc, coc. Y la gallinita roja sembró la semillita de trigo.

("Coc, coc" parece ser la parte más interesante de este cuento)

13.12.12

La machine du temps

Avec une tendresse incroyable, comprehensives, les pélerines mains font le reste: exprimer le coeur en détail, envisager l'avenir, épancher les rêves de l'enfance.

Las iguanas

Si las iguanas pudieran usar paraguas hoy usarían paraguas.

6.12.12

¿Hoy?

Nunca es tarde cuando la dicha es buena. ¿Pero hoy, justo hoy?

5.12.12

hoy

Me han anunciado que hoy será el mejor día de mi vida. No tengo motivo aparente para que lo sea ni tampoco motivo para dudar de que así será. Veremos: avanti.

1.12.12

Increíble

Un sol blando y nuevo sacude el brillo de las cosas; se ven el celeste del cielo y nubes de paz tras la ventana. Otro día. Increíble.

30.11.12

a casa meva

A casa meva: llibres i papers, més llibres i més papers, ordinador, música, records, quadres, plantes, barrets, una miqueta de roba i menjar, alguns altres utilitaris. Prou.

25.11.12

Vatita

Vatita subió el cerro. Descubrió primero que la mañana era auténticamente de domingo en los colores, en los aromas del aire, en los haces de luz bajando entre los árboles. La primavera, siempre la primavera, llegando tarde, justo a tiempo. Desconectó y se dedicó a caminar sin mirarse las puntas de los pies, haciendo erráticos desvíos y viendo, sólo viendo las cosas. Atención, una vatita en retirada en medio de un gran escalón, una vatita enorme, descomunal, con capa roja de miles de millones de puntitos negros. Mi injusta cámara retrató a vatita pero la sacó pequeñita sobre el gris de la piedra. Y si vatita podía seguir, yo quizás podría también; y seguí. El cerro revive en innumerables bonsais que crecen contra todo pronóstico (dice el corazón). Why not? La Ros me había anunciado sin querer quizás todo esto cuando hablamos ayer por el chat. Todo esto, tan escrito, de libro -cada año llega una primavera por vez-, tan sorprendente. Vatita se dejó picotear mansamente por los mosquitos y siguió subiendo: 8, 9, después no contó más, el cuerpo ya estaba suficientemente cansado para seguir solito él contando y subiendo en medio de un prolongado déjà-vu. El aire quieto como la sonrisa insensible aún. Insensible, tal vez esa es la palabra que estaba buscando. O aún, esa otra palabra tan complicada. Continuará.

22.11.12

sombrerería

Debo rendirme a la evidencia, tengo casi más sombreros que casa. Chacun a son propre histoire, bien sûr. El tilcareño: negro, de ala ancha y redonda; otro sombrero negro, precioso, que aún no sé describir; el trenzado de color tabaco, pequeñito, que tiene la forma de mi cabeza; el blanco y aireado con bordes de tela; el de lluvia (que en realidad es de lluvia de invierno); el de los chinos, una capelina amplia y modesta. Quizás (y sin quizás) debería agregar mis dos boinas, la beige y la negra, a esta cuenta.

19.11.12

aquí

Un viento silencioso le remueve los olores al geranio. La calle sigue andando debajo de mi balcón. Y la sonrisa, quietecita.

16.11.12

il me faudrait

Je pense qu'il me faudrait bien de parler en Français avec quelqu'un. Quoi en faire.

12.11.12

Why

Today I'm talking in English with myself, as necessary. I don't know how and why. I expended the morning in translating a paper that is important to me, it's true. And my heart beats so hard through the ideas, going beyond this time and some constraints, it's also true. Surviving? Simply flow?

11.11.12

Lemon pie 2.0

Esta es miii receta de lemon pie; la escribo aquí para encontrarla cuando ande lejos de mi cuaderno. Y por si le viene bien a alguien: está muy probada (yo la fui remodelando en base a la receta de un libro y tiene ya varias correcciones). Se hace en aproximadamente una hora de movimiento constante.

Escena 1: Hacer el bollo de la masa.
1 huevo
125 g de azúcar
250 g de harina leudante + ralladura de limón
125 g de manteca (ablandada, a temperatura ambiente)
Preparar un molde enmantecado y enharinado (si podés, que sea el mismo que vas a usar para servir; uno de pirex va bien). Ir calentando el horno a fuego medio.
Batir clara y yema juntas; agregar el azúcar y seguir batiendo. Agregar de golpe la harina (salpicada con ralladura de limón) y mezclar; luego la manteca: formar, con las manos firmes, un bollo compacto y quebradizo. Envuelto en una bolsa de plástico, llevar el bollo a la heladera y dejar descansar.


Escena 2: Hacer la crema de limón.
3 yemas
75 g de azúcar
25 g + 50 g de manteca
25 g de maicena
Ralladura y jugo de un limón
250 cc de leche
Poner en una cacerolita todos los ingredientes menos la leche y mezclar. Agregar la leche de a poco (atenti: esta es la clave para que no se corte la preparación). Llevar a fuego lento hasta que espese, mezclando siempre (sobre todo el fondo para que no se pegue). Cuando se apaga el fuego agregar 50 g de manteca y mezclar de nuevo.


Escena 3: Meter la masa al horno.
Distribuir en el molde la masa con las manos lo más rápido que se pueda (acordate que es masa de manteca). Trabajar los bordes con tenedor y pinchar mucho. Horno mediano.

Escena 4: Hacer el merengue.
3 claras
9 cucharadas de azucar
Una vez que terminaste con la crema y mientras se enfría, batir las claras a punto de nieve, agregar el azúcar y batir bastante más para que quede bien firme. Cuando termines con el merengue seguramente la masa estará lista; pero controlá que no se te pase...

Escena 5: Dorar los piquitos.
Distribuir la crema de limón sobre la masa y encima el merengue, generoso. Como los piquitos de merengue quedan graciosos te puede convenir usar manga.
Llevar el lemon pie durante un minutito breve y controlado a horno fuerte, para que el merengue se dore en los piquitos y te quede súper lindo.

¡Listo! Bon appetit!

4.11.12

Dora la exploradora

Por tramos el vueltero camino mira para atrás. Dora entonces respira hondo y se ve reaparecer, desconocida, caminando y rodeada de gente querida. Oh sorpresas las que se da. Qué memoria de pajarito. No me extraña que necesite tanto de la escritura.

30.10.12

decidir

Recuerdo ese viernes de sol en que tuve que irme al mar a fumarme una angustia y decidir, con la ayuda de un anotador para sacarle las cuentas a mi corazón. Recuerdo el barroco en el Palau de la Música y la decisión más bonita y más costosa, la que cifró todo de nuevo. Una gota ha colmado el vaso y otra vez tengo que decidir: ahora, si quisiera ser en adelante una mujer amargada y rencorosa, si sonreiré de veras de nuevo y confiaré. Supongo que todo esto es el costo de la vida. 

23.10.12

tardecita


No pisoteo mi emoción, no; por eso miro ilusionada cada día al llegar a mi casa si el cartero ha pasado en mi ausencia. Hoy encontré que la Universitat de Barcelona me había echado un sobre por debajo de la puerta. Apresuradamente dejé todo lo demás en una silla y me detuve. Rasgué el papel suavemente y tuve que sentarme en el balcón a respirar el aire fresco de la tardecita. Me sorprendieron las petunias que se abrieron hoy. El sol iba de caída y la gente, mucha gente, pasaba y pasaba. Volví al papel. Me comunicaban las calificaciones de los cursos que tomé, con letra inconfundiblemente sobria e infinitamente trabajada y cordial. Supongo que sonreí. Lo que sé seguro es que respiré de nuevo la tardecita fresca de la primavera catalana al  regresar a casa bajando de Mundet, cansada, y que sigo aún mi regreso a casa.

20.10.12

vaquita de san antonio

Suena Chopin por Barenboim (desde hace días), acompañando el ritmo impredecible del ventilador (desde hoy. Hace calor, no obstante). La mesa tiene un revoltijo feliz de lápices de colores y pilitas de papeles sostenidas por ganchitos y grandes hojas con letreros de letra ondulante: avanti. El bonsai de naranjo hizo un brote que hoy mide 1 mm y una hoja nueva de 2 mm; el helecho salvaje levanta con orgullo un retoño claro en medio de la espesura; el spatifilium se ha decidido a abrir su flor. Los dos muñequitos que pacen sobre la computadora miran al este, quién sabe esperando qué, quizás la lluvia. Ha surgido hoy un montón de partituras antiguas junto a las cajas desvencijadas de la pequeña mudanza del piano que espera aún paciente y silenciosamente que lo pongamos en su lugar (¿esta noche?). A quien no veo es a la vaquita de san antonio que anda por ahí y que es la causante de todo esto.

Chopin

La música de Chopin parece resurgir de sus propias cenizas, como la libertad. ¡Otra vez, por favor!

10.10.12

Sigamos

Junto con el mate rojo llegó hoy el nivel beta de Piaget. Sigamos.

8.10.12

Francisquito

Francisquito (siete años) casi doma el toro mecánico, con alternativas cara de susto y de victoria repetidas al infinito. Me gustaría saber qué será de este chico, tan decidido, tan valiente, a la vuelta del tiempo.

7.10.12

Clasificado: Empleos y ofrecidos

Busco con quién leer y traducir "From constructivism to neuroconstructivism: The activity-dependent structuring of the human brain" de Annette Karmiloff-Smith (2012).

2.10.12

repertorio


Verdammt!!! ( = "*^7/%&"$#!!!")


(Ya está. Lo último que faltaría es que dijera junto todo el repertorio)

30.9.12

ya está

No queda ni el recuerdo del viento asolando los trigales. La tortuga ha cruzado el enorme camino. Terminó el vocerío de la venta cruel para la huída. Queda Madre, siempre queda Madre. 

(Releer, cuando pueda, con agradecimiento, Las uvas de la ira de Steinbeck. Cuánta coincidencia)

28.9.12

Chopin


Chopin maravilloso por D. Barenboim y la Berliner Staatskapelle, maravillosos. El lavarropas acaba de terminar la primera función de la mañana. Un solcito fresco se asoma aún tímidamente y te recuerdo: escribí (por favor). Hola, sol. Vamos. No llores más.

14.9.12

milagro

Nadie sabrá la historia de esa mujer bajita de larga pollera que vino desde La Viña con unos zapatitos que se le salían de los pies.

12.9.12

irreversible irreversibilidad

seguimos: la categoría se amplía, se expande; se reitera siguiendo la flecha del tiempo (sin irrelevancia, sin lugar para tautologías); va hacia adelante porque sabemos que es así  y porque no lo sabemos aún (no sabemos lo que aún no sabemos y lo sabemos ya de alguna forma: por eso vamos decididamente hacia adelante); continuará

7.9.12

reversibilidad

Cuarenta y seis años de Viaje a las Estrellas y no estoy segura de que el vector sea siempre hacia adelante en materia de pensamiento. Pero tampoco de que la bienamada categoría piagetiana de "reversibilidad" sea aplicable, en rigor de verdad, más que en algún sentido casi metafórico: no, en algunos sentidos no metafóricos el pensamiento nunca es reversible. Por suerte.

6.9.12

Chomsky

No ha de ser fácil domesticar para principiantes a un tipo como Chomsky. Ya veremos qué pasa en la clase de hoy.

5.9.12

Dice la lombriz

Crecí sólo en las manos, al compás, y en el filo de los labios, sin apenas darme cuenta. Al fin me asomé al húmedo candor de la arena y lloré mi llanto lento de la despedida.

3.9.12

hipnosis

soy un bonsai
soy un bonsai
uno, dos, tres

2.9.12

sin olvido

une étoile petite et une rivière tumultueuse
ensemble
adieu
vers l'espace

     pour toujours

31.8.12

mindreading

por favor silencio

jazmín

La primavera ya ha llegado a mi escritorio bajo la forma de una rama de jazmín.

28.8.12

primer tango

El primero, quizás el único tango que bailé, fue de la tanda de los melodiosos: Pugliese (Pugliese, Pugliese). Mi experiencia, otra vez, fue a lo Descartes al revés, como en los días del Palau; una conexión profunda con la música y con lo más profundo de mi conciencia desenvolviéndose en el tiempo, algo así como una comprensión de lo que se mueve, vivo, en el mundo, mediada por el regalo de un respeto exquisito (por la música y por mí misma) que medió también mi confianza. Y la confianza me dio alas.

24.8.12

ida y vuelta

Ida, sólo ida. Vuelta, sólo vuelta. No me lo aprendo.

23.8.12

rechercher

v. 1
v. 2
v. 3
v. 4
etcétera
etcétera
(basta ya)
etcétera

¿¡etcétera!?

v. 1.1
etcétera

continuará
:)

22.8.12

justo justo

Estaba enfrascada y sonó el timbre: el cartero, el esperado cartero trayendo una encomienda desde Australia: un libro usado; justo a tiempo, quién lo hubiera podido predecir. Esta tarde (justo esta tarde) comenzamos a estudiar a Vygotski con los chicos y no quedará más opción que linkear a Vygotski con Wertsch y los teóricos cognitivistas sobre narrativa. Tendremos que estudiar a mil este año, los chicos y yo. Justo este año.

20.8.12

batidora

Perejil recién cortado, fin de la agitada mañana. La mezcla de paella, ratatouille y risotto se hizo lentamente en automático, entre mil pasos torpes yendo y viniendo entre el escritorio y la cocina. Por algún motivo acertado pensé que era mejor cocinar yo misma lo que saliera (no lo pensé, lo hice sin pensar) y tal vez estuvo ahí la clave: mi cabeza estaba funcionando en el modo batidora y tal vez por eso se le mezclaron las recetas sin querer, al ritmo de los dedos sobre el teclado. No entendí cómo las manos escribieron solas, comprendiendo más de lo que la cabeza llegaba a dar de sí, como al dictado, y sólo los ojos asintieron, intuitivos: un golpe de vista, vas bien (sonrisa), avanti. Supongo que cuando relea comprenderé qué es lo que han escrito las manos. Confío en eso. Ahora, le falta al día la parte de los galeotes.

19.8.12

Relevance

La emoción tiene en ocasiones la boca chiquita y medio fusilada y le sale un botón en la frente cuando piensa que la descubren. Esta vez se hizo un moño y necesitó hasta salir a fumar un puchito al balcón anochecido para despejar la idea de que habrá que poner nomás ese pequeño factor de corrección a Sperber & Wilson.

18.8.12

detrás de todo

Llegó el día de los días y se abrió nomás, cuidadosa, detrás de todo en el jardincito polvoriento. Y le brillaron los ojos de repente.

14.8.12

Tranquilidad

No sé si mi mente está partida en tres mitades o en cuatro y media. Pero por suerte no soy buena en matemáticas.

13.8.12

reconexión

Escribo volando antes de salir a empezar oficialmente este largo lunes. El apacible fin de semana fue de reconexiones o descubrimientos (según cómo se mire), lectura y escritura. Una de las reconexiones, que no tiene nada de sencillita, vino por una conjunción inesperada de mercado matutino, wok viejo y cataplasma de secretitos para hacer la ratatouille. Me hizo inmenso bien; esperaré aún más de la cocina.

5.8.12

Palabras clave

Mínimo: tres; no más de cinco. Dos pilchas a cuestas sin suspirar, sin sollozar, sin respirar; un libro para vivir; comida caliente; hablar. Aún no tengo la última.

2.8.12

Secretiguis del ratatouille maravilloso

Pregunté y me pasaron los secretinguis del ratatouille maravilloso:

Saltear juntos (y sin ajo):
berenjena y zucchini
cebolla y morrón

y saltear solito el tomate

Llevar todo junto al horno en una placa o un recipiente grande y no muy hondo, bañado en un caldo

Espolvorear queso rallado o perejil; aquí hay que intuir a los comensales y avanzar

30.7.12

La gallinita dijo

resulta que Breithaupt (2011) habla de una narrative intelligence hypotesis

29.7.12

Pancitos livianitos

3/4 taza de leche tibia,
3/4 taza de agua tibia,
50 g de manteca o margarina,
2 cuch de azucar,
1/2 cuch de sal,
50 g de levadura,
Harina, cant nec.

Colocás en un bol la leche, agua, margarina o manteca, azúcar, sal y levadura.
Mezclás hasta que la lev se disuelva.
Seguir mzcl con la mano abierta (para airear) mientras con la otra mano agregás aprox 5 tazas de harina hasta que se forme un bollo blando q se desprenda de las paredes del bol.
Poner sobre la mesa enharin y tirar y levantar 10 minutos.
Dejar q leude, formar los pancitos y poner en fuente enh y enmant, tapar hasta que se hinchen, cocinar hasta que estén doraditos.
Cdo los sacás del horno pincelar con manteca o margarina derretida.
Podes hacer en forma de chips, trenzas, roscas, etc.

(Gracias, Lau)

ceci n'est pas une métaphore

Recuerde, nunca olvide que un libro puede ser medicinal.
Y esto no es una metáfora.

25.7.12

enjeu

con o sin la sonrisa automática sonreírle a la nada y a la calle, al sol callado; con o sin

sonreír y
  
suena la calle
     y el sol

creyéndole al automático
sonreír

21.7.12

Pernía

"La esperanza (...) reside más bien en que la capacidad humana para la ficción nos permita obtener más datos acerca de las capacidades cognitivas del hombre en su totalidad" (Breithaupt, 2011)

19.7.12

Kandel y el problema

Leer a Kandel enseña, entre muchas otras cosas maravillosas, que es posible cumplir el anhelo de resolver un problema grande por medio de la resolución de un problema aparentemente más sencillo y asequible. La estrategia metodológica parece pivotar sobre el hallazgo de que una cuestión es idéntica a sí misma en lo relativo a su unidad de análisis. Así Kandel, intrigado por el problema de la memoria en humanos -en concreto la forma superior de la memoria histórica, su propia memoria autobiográfica de la Gran Guerra y el Holocausto-, decidió enfocar en el estudio de los mecanismos de aprendizaje bajo las formas básicas descriptas por los conductistas, en Aplyssia, un caracol con un sistema nervioso muy elemental si se lo compara con el de los humanos.
Pero mejor lea a Kandel: En busca de la memoria. El nacimiento de una nueva ciencia de la mente (Buenos Aires, Katz, 2007).

12.7.12

con los pájaros volados

Lloré de la risa, al fin. Me parece que necesitaba venir y, de modo totalmente inesperado, estar una hora participando en un cuentacuentos lindísimo. Estaba un poquito preparada para el impacto: por la mañana, también de modo inesperado, me había reencontrado con Los sueños del sapo, de Javier Villafañe, en forma de antología. El cuentacuentos empezó aplaudiendo largo rato. Quizás nos desentumecimos ahí. Pasamos en seguida a una increíble batalla debajo de uno de los bancos de primer grado. Seguimos por la selva, una selva ruidosa que no aparece en los libros. Hicimos música con las manos y terminamos haciendo pan. ¡Hubo terror, auténtico terror! en medio de un cumpleaños, y todos los chicos (y todos los grandes) quedamos quietecitos. Una canción para leer por el aire. Asombro chino, como si estuviéramos en un cuento vuelto a leer una y otra vez, hasta el increíble final. Más animales. Un cuento con mal olor y mucha más risa. Y fin, los chicos salieron casi corriendo y yo me quedé un ratito para reponerme.

8.7.12

narrativa

Tengo para mí que una de las claves es que el procesamiento es de una narrativa

6.7.12

transmisión cultural

No dije hoy todo lo que pensaba sobre lo que vi en aquella cena de damas; me doy cuenta ahora. Junto a cierta recurrencia y limitación en las experiencias posibles, que las hacía también recurrentes y limitadas en los temas, las percepciones y los juicios, de modo típico, en algunos casos yo conocía bien que había una transmisión cultural explícita en relación con el aprendizaje para comportarse como h. de p. (esto ya es un meme). No estoy segura de que esa transmisión cultural sea un atenuante. Y -ojalá no sea así- podría actuarse incluso el efecto de trinquete.
(Obvio, Watson, ya sé que cuando no podés maldecir vos también hablás en tu verdadera lengua).

3.7.12

After Piaget

Con tremenda ilusión acabo de constatar que ya existe un lugar en Google Books para el libro que compilaron Eduardo Martí y Cintia Rodríguez, After Piaget, que está anunciado para salir a la venta el 31 de julio. Me he imaginado varias cosas sobre ese libro. Sé que escribió AKS. Espero que podamos usarlo aquí el próximo cuatrimestre.

28.6.12

be patient (I)

Tu ignorancia se muestra espléndida: amplia, evidente, poderosa. No te descorazones, petitona, be patient.

25.6.12

doi

Hablamos con Mariel de muchas cosas y también de los llamados "doi" (digital object identifier). Como prueba de existencia buscamos via google "10.1348/026151008X299728"; de modo casi mágico apareció el artículo de Peterson y Wellman (2009). A las dos se nos iban cayendo escamas de los ojos mientras pensábamos que es posible que dentro de poco debamos poner los doi al citar.

22.6.12

19.6.12

Joyce

Tengo para mí (y tal vez para ti) que las ciencias cognitivas empiezan y siguen con Joyce

18.6.12

Reload

Años más tarde, Tomasello otra vez con las grandes preguntas y la recuperación de la idea nunca del todo abandonada de que puede haber una naturaleza humana, con ecos de Damasio, Pinker (via Chomsky y Darwin) y la sonriente AKS; la mítica y ahora recargada naturaleza humana, estudiada estratégicamente con rigor experimental y clave evolucionista en niños pequeños y grandes simios.

12.6.12

casualidades

No sé si creo en las casualidades; hoy prefiero no creer en las casualidades. La peli que estaba programada para hoy (taiwanesa y agobiante según se anunciaba) no funcionó y pusieron entonces Las margaritas, de Vera Chytilova (Polonia, 1966). Esperaba una sucesión fresca de imágenes en colores y chicas delirantes y la hubo. Pero más reír sans façon, sin pensar, sin saber qué pensar, me parece que no me olvidaré de eso, hasta el último segundo del sonido, y quedar entonces en suspenso, cuando se cerró el círculo de uno de los más íntimos dolores polacos, anunciado una y otra vez. No estoy segura de que lo sea pero yo vi existencialismo y surrealismo en versión femenina. También me vi a mí misma entre los platos rotos.

11.6.12

Los cuenta cuentos

Mi Lucas es quien cuenta cuentos a los niños (y sus cuidadores, claro). Yo solita sólo puedo leerlos de los libros o de un cuaderno mágico.

10.6.12

Poseidón y Ludmila

Poseidón era alto como dos hombres fornidos y casi mudo: su ronquera se había hecho crónica de tanto gritar por gritar, encima y debajo de las olas. Se hacía entender a borbotones, con gestos de las manos sobre la cabeza y miradas profundas y negras como el océano. Mandar era su sino familiar. Tenía tres súbditos encargados de adivinar su pensamiento y retransmitir sus órdenes. Esto no era demasiado difícil porque Poseidón tenía tres ideas: orden (un orden hecho de listados minuciosos), fagocitar (especialmente lo nuevo y reluciente) y que todos, todas y siempre sepan que en el océano infinito no puede haber cosa alguna que escape a la dulce solicitud de Poseidón. Pero Poseidón tenía además un deseo. Estaba obstinado en la búsqueda de la belleza por medio del dominio. Y, desde pequeñito, cada noche había soñado que era una mariposita azul con puntos negros en las alas, y que su vida era en verdad dichosa, su conocimiento libre y espacioso tanto como su capacidad de dejarse llevar por la brisa y mirar de hito en hito el sol, las piedritas en la arena o los tonos cambiantes del agua. Ese sueño era su tortura y su deleite.
Un día de primavera apareció en la playa una mariposita azul con puntos negros en las alas. Era un poco sorda de la oreja derecha y se llamaba Ludmila. Entonces (...)

7.6.12

Montag lives (II)

Guy Montag tras la libertad, corriendo a pie y en autos viejísimos, metiéndose en un bosque en blanco y negro, llevando consigo el amor a los libros y a la vida: así conocí en la infancia a Bradbury. Después por la iniciática editorial Minotauro, en libros con hojas amarillas y mugrosas, literalmente devoradas un montón de veces. Con incrédulo asombro al coincidir en el fabuloso enero de 1999 con las historias más verosímiles del mundo sobre cómo ir a marte en bicicleta, enamorarse por telepatía o comer un picnic infinito. Reconociendo el mundo detrás, siempre a la zaga de Montag.

3.6.12

Peggy

La casa de Peggy Guggenheim es el museo más lindo que conozco: blanca y luminosa por dentro, con las góndolas del Gran Canal pasando en medio de cuadros de Pollock, Picasso, Klee y Kandinsky, cuidada por amabilísima gente joven de todo el mundo. No tengo claro si la pequeña Peggy que me llegó hoy tiene algo de artística; no importa. Espero que se sienta cómoda en mi microcósmica casa.

1.6.12

rébellion

Tengo para mí que Beckett quería maldecir cuando escribió Godot

29.5.12

otra vez, el sol

bajo los pies, sobre los ojos, entre las manos, en las palabras, aladas otra vez

24.5.12

extrañar

Mañanita, de vez en cuando: pongo música conocida, riego plantas, hago cosas de la casa, muevo fotos, me comunico con gente querida de aquí y allá. No hay caso, necesito dar al corazón un tiempo para extrañar.

22.5.12

un sentido de la historia

Los que llegamos tempranito vimos un corto antes de la peli de hoy: A sense of history (director, Mike Leigh; guión y actuación, Jim Broadbent; 1992). Notable desconcierto en el inicio y después todos nos reímos. Es muy probable que con este corto en la memoria me salga relativizar ciertas emociones y sonreír por dentro si me toca en la vida un déjà-vu de elegancia rural.

16.5.12

la palabra

gracias (gracias, gracias)

14.5.12

tortuga

Leo y leo; debo (y me gusta) hacerlo. Ahora, otro monográfico: en mi casa, en mi oficina, en la biblioteca, en el colectivo, en un bar. Me da la impresión de que en inglés leo para atrás y que probablemente a poquita gente le interese este monográfico. Pero hay que seguir siguiendo.

12.5.12

Jeudi

Au jeudi, après midi, chez moi  il y a une classe de conversation. D'habitude je m'enthousiasme comme une jeune fille avec le bavardage et la professeure, comprehensive, me laisse faire. Toujours c'est la même chose. Si on t'invite aimablement à parler de ce que tu as fait, tu peux dire: C'était bien; ou: Je me suis reveillé... Chaque oration se étand en plusiers propositions qui croissent et le idées ont le besoin de s'exprimer en détail, de rencontrer son lieu au milieu de la confiance. En plus, comme dit mon dictionnaire, le français cherche le mot juste: terrible destin. Il me faut être vigoureuse; bien que le coeur rit et s'amuse tellement, c'est un peu fatigant pour la tête.

9.5.12

puntos de vista

No disfruto mucho las películas de suspenso, que a mí habitualmente me dan temor, no sé por qué. Tampoco los ambientes opresivos. Igualmente ayer me quedé hasta el final viendo El fotógrafo del pánico (dir.: Michael Powell, Inglaterra, 1960), bajo la fascinación de los múltiples puntos de vista que fue capaz de describir la cámara. Me parece que comienzo a captar a qué clases de cosas se llama "lo moderno en el cine".

6.5.12

Focaccia

Esponja
10 g de levadura en polvo
1 cucharada de harina
1 cucharadita de azúcar
25 cc de agua tibia ("punto mamadera")
Masa
250 de harina
10 g de sal
150 cc de agua tibia
1 cucharada + c/n de aceite de oliva
 
 
1. Mezclar los ingredientes de la esponja en un recipiente chico; dejar levar 10'.
2. Tamizar la harina y la sal. Hacer un hoyo.
3. Agregar a la esponja el resto de agua tibia y el aceite de oliva.
4. Verter en la harina y mezclar. Atenti: la masa debería quedar blanda y un poco pegajosa (es mejor aquí pasarse con el líquido que con la harina; se recupera en el siguiente paso).
5. Pasar a mesada enharinada y amasar un poco.
6. Cubrir una asadera (medianita) con aceite de oliva. Pasar ahí la masa; pintar la masa con aceite de oliva. Dejar reposar hasta que doble el volumen.
7. Estirar la masa con los dedos y cubrir la asadera. Rociar otra vez con aceite de oliva. Dejar que leve otra vez hasta que se doble el volumen. A la masa le salen unos huequitos. Se le puede poner encima romero, aceitunas, orégano, albahaca, tomate seco...
8. Precalentar el horno a 190º (fuego medio-alto). Cocinar aprox. 30'.

4.5.12

grounded theory

Desde hace años hago circular unas fotocopias roñosas con la traducción que Pablo y Floreal Forni hicieron de The discovery of grounded theory, de Barney G. Glaser y Anselm L. Strauss (1967, Aldine), mal impresa con la letra inconfundible de las primeras computadoras que conocimos por aquí. Las pierdo y las recupero cíclicamente y ahora mismo no sé por dónde andan. Mi devoción es grande; quizás se entrañan ahí ciertos formatos de mi pensamiento. Cuánto me alegró que se celebrara en Barcelona un curso breve sobre teoría fundamentada y que Raúl, el adscripto de mi cátedra, me mostrara un artículo (impreso, bien impreso) de F. Forni.

30.4.12

Otra vez

Otra vez: me levanté temprano sabiendo irreflexiva y exactamente hacia dónde debían moverse los muebles (según recuerdo es lo mismo que le pasa periódicamente a mi mamá). No es algo que yo haga sino algo que me sucede, como una comprensión súbita e inevitable. Hay que ver de las cosas que se ocupa el inconsciente.

24.4.12

El cielo sobre Berlín

En el cine-arte de la tardecita hoy pasaron Der Himmel über Berlin, de Wim Wenders (1987), que en español se llama El cielo sobre Berlín o, siguiendo la traducción al inglés, Las alas del deseo. Como siempre, fue mejor no leer sinopsis y meterse dentro de la película. Sólo te cuento que Wenders ganó por ella un premio de Mejor Director en Cannes y que se cumplen varias de las definiciones de Italo Calvino para "clásico".

23.4.12

Sant Jordi

El amor es idéntico a sí mismo. Ardiente y pinchudo como una rosa roja, circunspecto e ilusionado como un libro.

17.4.12

la Alvarado

Doblé hacia la Alvarado viniendo de la Alliance, con Les Misérables en la mano, como reconciliada. Tuve que pararme un momento frente a una escuela. Era noche cerrada. Alguien en la escuela estaba haciendo lentamente escalas con un enorme instrumento de metal, no sé cómo se llama ese instrumento. Unos metros más allá: un atado grande de rosas de jardín sobre la vereda. Me imaginé  los quince o veinte que estarían viendo Los clowns de Fellini, cruzando la calle. Pasé frente a la vidriera de Rayuela. Prou.

15.4.12

la glorieta

No llegué a conocer la del parque de la Ciutadella, en Barcelona, donde se baila tango cuando el tiempo está bueno. En Salta la glorieta está en la plaza 9 de Julio y se llena de turistas, mirones y bailarines. Como Salta es Salta, había hoy hasta un Don Camilo: un cura que estuvo largo rato y dio una bendición cordial cuando se fue.

11.4.12

casa meva

Suena aún el lavarropas; lo dejé funcionando para ir al mercado y todavía no se termina el programa para ropa delicada. No recuerdo cuánto dura. La principal novedad del mercado: Dora, la señora que me vende la verdura, no está atendiendo; ha muerto su marido y ella no se repone. Me la imagino. Es el prototipo de la mujer fuerte, fortísima, que es puro corazón. Compré una planta de orégano (y reinicia mi minúsculo jardín). Continuará.

10.4.12

Montag lives

Mi blog no tiene ahora ni una imagen prestada. Montag lives.

la distancia

Dicen que la distancia es el olvido: dicen mal.

2.4.12

Ali shan (oolong)

Quizás la calle más encantadora de Barcelona, cerca de la plaza de Sant Jaume, en un lugar estrechito; tenía la dirección porque me la dieron dos personas que no se conocen entre sí. Me recibieron varios aromas, uno tras otro, en un ambiente claro de vapores orientales. Asientos de distintas alturas y formas. Me puse en una mesa cerca de un enchufe para poder instalar mi computadora. Una restauradora me dio la carta, una espléndida carta de té. En la primera página, las novedades: los premios de té verde japonés y otros varios tés más. La carta normal con capítulos para las variedades: té blanco (el que sólo podía tomar el emperador), té verde, de distintos países, té oolong o azul, té rojo, té negro. Infusiones preparadas en la casa. Algunos bocaditos. El té se sirve preferiblemente sin azúcar. Me asesoraron, cómo perdérmelo, y pedí un té azul de la montaña, con leche (que se sirve sin leche). Me comentaron que ese té viene de un jardín pequeño que está en una montaña con cerezos, en Taiwan; y lo creí, cómo no. Trajeron un servicio sencillo de té y un termo con agua. Pusieron en el recipiente unas bolitas y echaron agua; la restauradora preparó el primer té conmigo y me enseñó. Las bolitas de té se desenredaron al hidratarse y se volvieron grandes hojas. Me indicaron: las hojas son grandes porque este té viene de una planta muy antigua. Me asomé sobre las hojas humeantes y llegó, intenso, un aroma a té con leche; y fui niña de repente en casa de mi abuela. Supongo que abrí grandes los ojos. Oí: Volver, y un son gitano. Se hizo una pausa. Con la frente marchita, sí, era el tango. Un tango para bailar con castañuelas. Se me va el santo al cielo y mi segundo té ya está listo. Sentir que es un soplo la vida. La taza es redondeada y se deja acariciar, pensativa. Mi té se llama ali shan. Tomo una tercera taza, más paciente. Se enfría, es inexorable, el té siempre se enfría; es la señal para el rito antiguo. Adeu.

31.3.12

Plaza del Sol

Estoy en mi observatorio de la Plaza del Sol en el barrio de Gracia (en mi barrio de Gracia). Hay terrazas de tres bares y un montón de bares más sin terraza, edificios modernistas, otros edificios. Se asoma un televisor con el omnipresente equipo blaugrana jugando un partido. Hay gente de todos los formatos hablando en distintas lenguas pero me parece que todos los que venimos por aquí nos parecemos un poco; o quizás es Gracia la que nos formatea.

22.3.12

correos

Déjà-vu: ticket con el número de turno en el despacho de correos de mi barrio, música, los dos empleados hablando en catalán. Probablemente no volveré ya más.

18.3.12

Ca' Leone

Había bastante gente; era prometedor: fui hacia allí. Efectivamente, se trataba de un bacaro auténtico (una micro-taberna), con chardonnay a 0'60 eur la copita hasta al borde (al vino así lo llaman 'ombra), lleno de estudiantes venecianos con sus atuendos típicos y también había un enorme perro con cadena; todos de pie sobre la tranquila calle sobre el canal. Apuré mi breve copa y comencé a caminar. El ítem faltante a esa hora última de la tardecita era para mí cichetti (especie de tapas venecianas). Atiné a volverme al bacaro y le pregunté a un chico con mi media lengua dove incontrare cichetti. Intervinieron varios para llegar a la conclusión de que podía ir a Ca' Leone, recto por la misma calle, que en realidad era una calle que hacía una curva hacia la derecha junto a un canal. Grazie! Caminé como mejor supe y los canales se dividieron. Entré a un comercio que resultó estar atendido por un chico chino que puso cara de no entender lo que yo le preguntaba respecto al Ca' Leone o los cichetti, quizás por mi media lengua. Otra vez sobre la acera pregunté a una chica y ella se detuvo. Sonrió y paró a su vez a otros dos caminantes para preguntarles muy amablemente si sabían dónde estaba el Ca' Leone. Los otros dos pusieron cara de pensar: no, no lo sabemos... Se formó como una tertulia plácida aunque quizás mi cara de asombro discordaba. Pude ver a cada uno mientras hablaban entre sí, varios turnos de palabra por persona, con sonrisas hacia mí para comprobar si estaba entendiendo lo que me decían mientras hablaban entre sí en italiano; y hubo silencios y vuelta a empezar. Recuerdo haber caído en la cuenta de que los demás seguramente iban a su casa desde el trabajo, que debíamos hacer algo para despedirnos, y tercié en la conversación: Grazie... Sonrisas más enfáticas hacia mí y entre sí. Me pidieron disculpas por no saber indicarme la dirección. Breve despedida y cada cual por su lado. Si hubiéramos dado con la dirección del Ca' Leone tal vez les hubiera dicho que me acompañaran para comer conmigo los cichetti; estuvimos juntos varios minutos enteros sobre el puente.

13.3.12

cerrar la puerta

Vivo esto como inusitado, algo profundamente local. El sábado a la noche no pude entrar al Barcelona Beer Festival porque se llenó el lugar (que anunciaba un aforo de 600 personas) y cerraron la puerta; al mediodía siguiente sí estuve dentro y comprobé que el lugar estaba llenísimo, con todos como dándonos de codazos cerca de las barras aunque había lugar para sentarse, para charlar y estar tranquilo disfrutando de la cervecita. Hoy llegué diez minutos antes de que empezara una conferencia sobre neurociencia en la Casa Elizalde, un centro cívico, y ya habían cerrado la puerta. Paciencia: una sonrisa y a hacer otra cosa.

11.3.12

catarsis

Fui sola y el lugar era enorme, y el escenario también enorme. Comenzó "Los miserables", el musical basado en el libro homónimo de Víctor Hugo. Me estremecí y pensé qué estaba haciendo yo ahí cuando el escenario se llenó de las voces lastimeras de los condenados: "¡Piedad! ¡Piedad!". ¡Yo no quería estar ahí! No quería estar sola viendo a los condenados, no quería ver la crueldad de Javert, los empujones, toda la soledad junta de este mundo. La crueldad de la soledad frente al destino que se prolongó durante muchas escenas, rápidas y diferentes, mostrando todos los dientes de su amarga risa. Después del desamparo de Valjean, el de Fantine. Y su muerte, con el infalible Javert en medio. Más escenas. La inocencia más absoluta apareció en la voz de la pequeña Cosette y su miedo a la oscuridad, trabajando, en harapos, soñando con un castillo encantado. La codicia, una y otra vez. Valjean rescatando a Cosette, rescatando su sueño una y otra vez, salvando la libertad, esa libertad que se murió luego en la calle junto a la ingenuidad de los jóvenes revolucionarios. Rescatando el amor naciente, casi muerto. Y Javert, la amarga ley, una y otra vez, hasta que llega su turno y se esclarece: el destino de Javert es la desesperanza. Morimos todos con él, murieron tantas cosas en ese puente. Pero algo renació junto a la luz clara de Valjean pasando por todos los fuegos juntos de este mundo. El futuro (el único futuro) es hoy.

(Cómo me gustaría, ahora mismo, saber sacarles el pellejo a las palabras)

algunos inolvidables

la Colometa (M. Rodoreda, La plaça del Diamant)
Frodo (J. R. R. Tolkien, El Señor de los Anillos)
Ana (L. Tolstoi, Ana Karenina)
Madre (J. Steinbeck, Las uvas de la ira)
Don Segundo (R. Güiraldes, Don Segundo Sombra)
Montag (R. Bradbury, Fahrenheit 451)
Jean Valjean (V. Hugo, Los miserables)
El viejo (E. Hemingway, El viejo y el mar)
Raskolnikov (F. Dostoievsky, Crimen y castigo)
Ismael (Moby Dick)
el coronel (G. García Márquez, El coronel no tiene quien le escriba)

(cuánto me alegra tanto lugar común)

8.3.12

uno, dos, tres

Unas olas pequeñas fundieron blandamente los pasos en la arena. Uno, dos, tres.

1.3.12

cosas que te pasan

Nos enseñaron hace años que el asombro, la duda y las situaciones límite están en el comienzo de la filosofía. Quizás convendrás conmigo en que el asombro, la duda y las situaciones límite son algunas de las cosas (maravillosas) que te pasan mientras estudiás.

28.2.12

té blanco

Pedí un té, como siempre, pero esta vez fue blanco y en la librería Central de la calle Mallorca. Hablé con Yol por teléfono y nos pusimos de acuerdo en seguida para comprar varios libros que se irán mañana por el correo: Damasio, Sacks, Edelman y Tononi, Dawkins, J. D. Watson, Goldberg. Continuará.

27.2.12

fórmula

Otra vez, una de las fórmulas de la libertad es confiar.

15.2.12

mandarinas

Es pueril, casi inexplicable, tener las mandarinas como símbolo de transgresión. Como casi todas las cosas, el asunto viene de la infancia: estaba prohibido comer mandarinas en las clases de dibujo del colegio; o, más bien, jugar con las cáscaras para hacer unos efímeros tattoos de papel de diario. Puedo suponer que yo no comí muchas mandarinas en clase (aunque sí recuerdo mi piel con tattoos). Con gran sorpresa y desenvolviendo recuerdos me las encontré aquí en Barcelona, en una picadita de fin de año en la facultad. Desde entonces me vienen acompañando -discretamente- por todos lados.

22.1.12

fiesta

Quizás me equivoqué de medio a medio y por suerte mis nervios me alertaron en el foyer antes de entrar anoche a la velada en el Palau de la Música. La familiaridad con ese edificio, con la música clásica, con la orquesta, con los ritos, más toda mi preparación, fueron necesarias pero claramente insuficientes para la belleza que viví y que me cambió (¡o quizás me devolvió!) un radical punto de vista. Me parece recordar que Pieper hablaba de la fiesta como de la celebración no cotidiana de la cotidiana celebración de la vida. Si fuera así, la de anoche le daría la razón: esta vez el corazón de la fiesta radicó en lo extraordinario (que fue la forma que eligió la belleza para aparecerse, de la mano de la elegante profesionalidad de la Berliner Staatskapelle y la sorprendente musicalidad de Daniel Barenboim), no tanto en lo nuevo.

21.1.12

lo familiar

No espero -en principio- nada nuevo este fin de semana. Quizás el repetido disco de D'Arienzo me predispone así. Seguí ya las rutinas del sábado a la mañana (menos la compra en el súper). Esta noche iré al Palau de la Música a escuchar Mozart y Bruckner por la Berliner Staatskapelle dirigida por Daniel Barenboim. Confío en que la visita y el concierto no serán tampoco nada nuevo pero renovarán un montón de cosas y serán, por eso mismo, algo maravilloso.