28.4.13

Tristament trist

Tristament trist, la Colometa es va perdre en la nit blau de nomeolvides, somrient-li al vent juganer. Cap raó, pensa. Un record llunyà li treu un altre somriure més fort. Cap raó. Res ha canviat però res pot seguir igual al món.

21.4.13

eureka


Eureka está llegando, para más felicidad, en finas capas. Con el ojo al charqui.

20.4.13

Naides

Naides se atreverá a negar que las cucarachas tienen alma sensible y gran inteligencia.

19.4.13

Ficciones

el arte y la ciencia como ficciones necesarias, como actuaciones de la vida intentando comprenderse a sí misma

La Bastilla

ladrillo por ladrillo
the only one way

Lluvia

Sólo me recuerdo habiendo salido ya del caserón por un camino polvoriento, montando una bicicleta antigua de paseo, quejosa y liviana. Que se extendía el horizonte junto con la vista y el sol caía, amarillento; y era la pampa. Del otro lado del sol pasaban nubes inquietas y, lejanos, unos pájaros graznando extrañamente. El aire era fresco de verano, en la inconsciencia de los años más frescos de la vida. No perseguíamos entonces al tiempo girando en falso. Sólo cabía -cómo lo recuerdo- vivir una tarde ancha de domingo y no esperar nada más que el viento dando en la cara y haciendo volar el pelo suelto y que el largo camino siguiera dilatándose sin término. El cielo, gris sin embargo, lo supongo. Yo tal vez iba imbuida en algún pensamiento. De repente, como la desgracia y el amor, me rodó por la frente una gota pesada y memorable y se lanzó una tormenta tremenda. Se extendió el gozo adolescente; risa floja y cantar a gritos dándole a la bicicleta contra la fuerza de las ráfagas y el agua calando hasta los huesos.

15.4.13

La blanca luna

Un pequeño ejército de hormigas voraces sobre un plato de comida dejado a su suerte. Pero en el cielo la blanca luna.

9.4.13

Again (II)

Soltar, otra vez. Como morir, otra vez. Tal vez, renacer.

7.4.13

Spécialité de la maison

Por suerte estudié en Tuc y puedo leer un poco en este registro. Los lacanianos son los mejores para expresar lo irreductible de tal por cual.

6.4.13

amnésico

terror
y más terror
solitario, mudo,
el de fénix amnésico
al ver techos y barrotes

Compañerismo

Tres de la mañana. Alguien menciona, con largo excursus, la epistemología naturalizada y, para más ventura, dos artículos de Lord Quine (toma nota, oh Penélope). Réplica en honor al compañero W, honores celebrados al ciudadano Chomsky. Brindemos, hermanos, que el vino es generoso y grata la comida mexicana.

Bien

Tengo las manos agarrotadas, anotaciones que debo tratar de aclarar ya mismo y ganas de tomar un submarino. Bien.

Rompecabezas

Me parece que el rompecabezas empezó a armarse pero aún más a desarmarse hace unos doce años, al ir encontrando piezas sueltas y soltando otras como instintivamente.

Sentimientos encontrados

Batinchín (3;5) y sus sentimientos encontrados, que domestica con las palabras. Razón parece que lleva Pinker: el lenguaje es un instinto.
Así cuando me vio, recién llegada de viaje para estar con él unos días (con aparente despreocupación, como una repetida cantinela): "Te quiero y no te quiero, te quiero y no te quiero, te quiero y no te quiero". Recién después me pudo saludar. Mi Batincho. Sí, yo soy tu malita y también te quiero hasta el infinito y más allá.
Y al despedirnos (otra cantinela, repetida muchas veces): "Te vas y no te vas, te vas y no te vas, te vas y no te vas".

5.4.13

Lejanía

Lenta caminata hacia mi casa al terminar el día. Me defiendo como puedo de la bendita alergia. Sopla un viento suave, se asoman las primeras estrellas. Impensadamente todo es invadido por el aroma dulce y penetrante a ingenio moliendo de estar cerca de la casa de mi abuela. Pero dura poco. Se hace un silencio y la gente sigue pasando. Otra vez: inquietante, como a hurtadillas, me azota la cara (y tal vez me abre los ojos) un perfume olvidado en la adolescencia. ¿Cábala?

4.4.13

Bastante

Algunos alumnos míos afirman complacidos que trabajan bastante. En su jerga, dicen que trabajan muchísimo; yo los entiendo y respeto, aunque me queda ente los dientes la incómoda pregunta sobre bastante para qué. Pero ellos hacen bien en expresarse con ambigüedad. Tal vez los imite.

1.4.13

Tierra firme

Avancé en medio de los tifones y allí me quedé, a merced de la indiferencia, de no saber dónde posar la vista, a la intemperie. Me vio tu corazón desde el otro lado del mar -también entre tifones. Supongo que tu recuerdo me devolverá en algún momento a tierra firme.