27.12.08

splash

Encontré un tesoro de video en internet. En realidad es propaganda de una marca de joyas que no hace falta que mencione. Como mi distancia real hacia esas joyas es casi infinita, es imposible que las vea como productos comerciales sino como orfebrería, una de las especies del arte. Es seguro que las diseñaron e hicieron a mano, usando miles de años de experiencia y tecnología para el tratamiento de los metales, las piedras, las formas, la luz.

14.12.08

Libres y lentos

Hoy nadé 1000 m. Libres y lentos, claro.

5.12.08

Día Internacional del Voluntario

¡Haber sabido antes que existía este día! Yo recién me enteré hace un rato, al recibir un mail del Programa Nacional de Voluntariado Universitario.
Hoy, que cada cual haga algo que le guste mucho, o lo de todos los días con mucha pasión...

3.12.08

volver del futuro

Estoy llenando unos formularios on line y ¡zas!, el teclado se desconfigura y ya no pone acentos. Por suerte soy una antigua escribiente y aún recuerdo que existen los códigos ASCII; pero quien los recupera es Google, of course.

19.11.08

C4571LL0

Ya te di una pista y tal vez has podido leer el título... Este mensaje me llegó un montón de veces, por mail y en Facebook. ¿Quién habrá escrito esto? A mi vez te lo paso y espero que puedas descifrarlo vos también.

C13R70 D14 D3 V3R4N0 3574B4 3N L4 PL4Y4 0853RV4ND0 A D05 CH1C45 8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4, 357484N 7R484J484ND0 MUCH0 C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705 Y PU3N735.
CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0 70D0 R3DUC13ND0 3L C4571LL0 4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4... P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N 4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0, M45 74RD3 UN4 0L4 LL1364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ño, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R.


(Agregué un error. A ver si te das cuenta de cuál es)

15.11.08

Titiritaje en acción

Sala 2
Hay un niño como de dos años llorando con mucho sentimiento. Ve al mono (aunque no a nosotros, todos los titiriteros que vamos detrás) y comienza a hablar con él. El lenguaje es totalmente ininteligible, salvo que el niño le está contando al mono de juguete qué le pasó en la mano dolorida, que tiene unas vendas y una sonda.
 
---
 
Sala 4
La niña (¿un año y medio?) estaba cómodamente instalada en el regazo de su mamá, con aire soñador. Puse a Lucas, el títere, delante de mí, a la altura de sus ojos. Lucas comenzó entonces a hablar con la niña, aunque yo realmente estaba diciendo a la mamá: "Quizás se asusta un poco... Vamos a ver qué pasa".
En efecto, la niña miró fijamente a Lucas, luego se volvió a su madre y le preguntó algo con la mirada. Volvió la vista a Lucas y le extendió los brazos. Cautelosa, le acerqué el muñeco y ella lo abrazó, recuperando la actitud confiada y soñadora (al parecer no me me vio a mí, o no le importó, aunque mi brazo había quedado atrapado).
Hice que Lucas hablara un poco mientras la niña sostenía y la pequeñita no se inmutó; aproveché para comentar con la mamá esto que ya hemos visto otras veces, que algunos chiquitos entienden que los títeres son como los muñecos que ya conocen.
Despacito me desprendí e hice que Lucas dijera "chau" con la mano. La niña respondió con un saludo igual.
 
 

3.11.08

sin título

Bebé tranquilo, recién amamantado, en brazos de su madre.

26.10.08

La llorera

Sólo se dio cuenta después, cuando terminó, que ya no era más que la sombra, o quizás la luminosa estela de sí misma, que se le había secado la fuente, que ahora sólo era posible revivir su fluir por una flor que ayer cortaron, por el agradecimiento que se le olvidó, por esa película que ya ha visto por enésima vez y sabe que tiene final feliz.

19.10.08

los ganadores

Lucas, el títere pelirrojo, se fue a dormir a su bolsa (una bolsa de papel). Quedamos en suspenso: ya conocemos ese silencio expectante. Entonces comenzó la parte final de la función. Además de constituir un paso propiamente escénico, sucede que mis alumnos necesitan identificar a los chiquitos que han observado y saber las edades, de modo que hacemos un concurso en el que tratamos habitualmente que gane la mayor cantidad de gente posible.
El viernes había empate porque dos niñas se llamaban Lourdes, pero sólo ganó una (la próxima vez si tenemos suerte incluso quizás tengamos varios empates). Nos pasó esto justo con una de las Lourdes.

***
-Usted, señorita, ¿cómo se llama?
-Lourdes (amplio movimiento de satisfacción al decir su nombre).
-Muy bien, qué lindo nombre. ¿Y cuántos años tiene?
Vacilación. Levanta la mano derecha, los deditos se mueven sin mucho control y con ayuda de la otra mano aparece un apretujamiento. No se ve bien, tiene que poner la mano más arriba para que podamos contar: uno, dos, tres, cuatro dedos.
-Dentro de poco voy a cumplir así.
-A ver, ahora tenés así... (pongo una mano de "tres años").
-No, no. Ahora no. No sé. ¡Dentro de poco voy a cumplir así!
Vuelve a mostrar los cuatro deditos firmamente sujetados por la mano izquierda y se ríe. Nosotros, claro, también; mis alumnos de Psicología del Desarrollo no han perdido detalle.

30.9.08

Lectoescritura




Paciencia, mucha paciencia, que sí se puede aprender a leer esto, sí se puede tejer e incluso aumentar y disminuir. El punto es precioso.

24.9.08

Sociales

Ayer participé en un encuentro sobre universidad y políticas sociales. Me encantó conocer a una represente del Banco Popular de la Buena Fe y le pareciera pertinente lo que hacemos con el voluntariado universitario. También el exquisito respeto del señor que me continuó en la palabra, de la agrupación Juan Calchaqui. Aprendí un montón.

20.9.08

MNBA

Volví hoy un ratito, después de años de ausencia, al Museo Nacional de Bellas Artes. Me quedé en algunas de las mismas obras que me atraen siempre y visité una exposición temporal de fotos argentinas. Elegí para vos Barcas en reposo de Paul Klee.

13.9.08

Raskolnikov

Con la media sonrisa dijo así: "A veces venimos [a la universidad] mal comidos, o no comidos".

7.9.08

el sábado

El sábado fui a la Quebrada de Humahuaca. Además de los ojos de colores, me traje música: una chorolca (que no conocía) y una chajcha.

17.8.08

to write

to write is to write is to write is to write
is to write is to write is to write is to write

(Ya sé que ya lo re-dijeron y me parece que está bien; que la progresiva reiteración es tan necesaria para acompañar el querido verbo)

12.8.08

tattoo

te tengo grabado en la palma de mi mano

8.8.08

¿Qué ven tus ojos?

Otro día te diré qué es

me alegra

"te veo o mejor, me imagino tu cara de felicidad por lo que decidiste hacer y me alegra"
 
(Gracias)

3.8.08

TGD

Agradezco un montón a Un Alumno Diferente, quien pasó por aquí ayer, que me haya llevado a la web de los papás argentinos que tienen chicos con trastornos generalizados de desarrollo.
Me tocó en lo hondo: mi amiga Tere es abuela de una niña con Sindrome de Rett, un tesorito escondido y muy precioso.
Te linkeo yo ahora a mi vez a los papás.

2.8.08

el barrilete


El viento picarón pasó corriendo y con un zumbido largo se llevó bien alto el barrilete. Na sujetó fuerte con las dos manos el cabo del piolín, que tenía enroscado en una caña, y lo dejó correr. El barrilete llegó a un campito de aire fresco y se quedó ahí: primero se entretuvo saludando a las nubes y después descubrió que abajo habían quedado los chicos. En medio estaba Na con el piolín. Se puso a bailar para que Na se riera, para aquí y para allá. Después se quedó tranquilito mirando el sol, mientras el viento le peinaba y despeinaba los pirinchos. Ya estaba listo para recibir su primer mensaje.

30.7.08

el escritor (2)

Na tiene ahora una cuenta de mail y me ha escrito: que está comiendo tutucas y mira un dibujo animado nuevo ("Dino Rey"); que está aprendiendo la tabla del 3 y es fácil; que va a comenzar a ir a fútbol y a dibujo porque le gusta y le sale bien.
Quizás resulte narrador.

24.7.08

c'est dommage!

Me escriben desde Suiza: no hay día del amigo allí. No tendrán allí tampoco, quizás, semana de la dulzura. (Sospecho que estas fechas son argentinas a morir; pero que a la gente de cualquier parte le gusta vivirlas). 

16.7.08

La risa de un año

El niño que ves tiene un año. Estaba corriendo de aquí para allá a toda velocidad en la Biblioteca de mi Facultad y le pedí a su mamá permiso para hacerle una foto. Como ves, salió toda movida: lógico. También ves que se rió mostrando todos los dientitos justo cuando pasaba, y los ojitos se le aguzaron un poco más. Que nunca nunca nunca se le borre la risa.

1.7.08

Apprivoiser

No falta quien dice que apprivoiser es una de las mejores teorías del conocimiento que se han visto.

Rodrigo, que no sé quién es, se mete de lleno y con mucho acierto en el misterio, pero lo relaciona, muy bien, con la libertad en el don: de esta manera. Sólo te copio aquí un pedacito:

"Apprivoiser es necesitar porque se quiere. (...) Implica salir a necesitar (...). ¿es lógico pensar que la libertad necesite? La clave para acabar de comprender este necesitar, a mi juicio, está en la estructura donal de los seres libres".

23.6.08

La mismísima Mme. Cartier

"Un invierno tras otro", decían los mitos escolares, "se pone la misma lana, destejida y vuelta a tejer por ella misma. Sus muñecas se mueven por el aire con las mismas pulseras de plata labrada desde hace décadas. Nunca jamás se le despeina el chignon; su pelo no envejece". La dama pareció siempre insensible al aura de admiración que despertaba entre tanta adolescencia inconsciente que la rodeaba y que ahora, a la vuelta de los años, envidia sin cesar su dulce sonrisa.

*****
Alicia teje para sus retoñito. La lana es nueva y excelente. La destejió, con amplio gesto de señora, del suéter que hizo para Raúl una ex-recontraex-novia.

21.6.08

Vaquitas de san antonio

Aquí está el rebañito de vaquitas de san antonio que hice para que te saluden y den suerte este año que comienza. Elegí una para vos.

9.6.08

Flequillo con viento


Ayer conocí Cachi y el camino de la Cuesta, el Cerro Negro, la Recta de Tintín, el Parque Nacional Los Cardones. Por suerte había sol de ida y el paisaje se mostró muy espléndidamente; de regreso nos agarraron las nubes bajas.
Aquí ves un pedazo de cuesta y de paso te pongo la foto con flequillo que me pediste.


4.6.08

A la pileta

Vuelta a empezar. A hacer caso al coach, a disfrutar cada largo.

1.6.08

Tengo una muñeca vestida de azul

(Copio:)

Fue casi a fines de noviembre cuando en el curso de una entrevista realizada en una comunidad aymara de la provincia de (...) una profesora del primer grado me relataba sus experiencias en la escuela local. Mi entrevista me confesaba que -luego de ocho meses de transcurrido el año escolar- los niños sólo podían entender sus señas, sus ademanes. Y tal vez sin comprender el profundo problema que tenía entre manos, se ufanaba de que ahora sus alumnos, por lo menos, cantaban canciones y habían superado ya esa etapa en la que ni siquiera levantaban la vista.

"Ahora por lo menos entienden mis señas... mis ademanes... cuando entramos era terrible... nada, no entendían... ni señas... ahora cantamos canciones... antes, bien cerrados eran... había chicos que no querían ni levantar la vista".

Luego de descubrir algunos datos interesantes, como que Doña Alicia era una maestra nacida en (...) y que había llegado a la comunidad hacía ya más de siete años, me animé a preguntarle si sabía algo de aymara. El "no" que recibí como respuesta fue rotundo. Por otro lado, revisando ahora mi cuaderno de notas veo también que ésta no era la primera vez que Doña Alicia tenía a su cargo el primer grado. Por el contrario era una profesora cuya experiencia "lidiando" con niños monolingües en su primer contacto con la escuela era reconocida por sus colegas. Hacía varios años que Doña Alicia enseñaba en primer grado. Los profesores de la escuela así lo habían decidido. Tener una maestra que no supiera aymara obligaría a los alumnos a hablar en castellano y así la tarea sería más fácil para todos.

Con suma curiosidad ingresé al salón de clase y me puse a jugar un poco con los niños intentando decir algunas cosas en aymara. Así transcurrieron unos diez minutos cuando la barrera inicial parecía romperse con algunos de los varoncitos y cuando éstos comenzaban ya a hacerme preguntas y hasta tomarme el pelo en aymara, Doña Alicia entró al salón y en voz alta, casi gritando, dijo: "Ya niños. Dejen tranquilo al señor. Vamos a comenzar la clase". Me senté al final del salón y, mientras mi grabadora corría registrando algunas expresiones de los niños que se encontraban cerca a mí, la profesora pidió a sus alumnos que prestaran atención a lo que ella escribía en la pizarra.

"Tengo una muñeca
vestida de azul
zapatitos blancos
y velo de tul".

Con estos versos escritos en la pizarra se daba inicio a una clase de Lenguaje.

Puntero en mano, la profesora hizo que sus alumnos repitieran, por lo menos unas cinco veces, cada uno de los versos de la pizarra, sin percatarse siquiera de si sus discípulos entendían o no lo que decían. Nunca se dio explicación alguna sobre el contenido de los versos "leídos" ni se mostró dibujo y objeto alguno que permitiera a los educandos, por lo menos, adivinar qué era lo que estaban repitiendo. Sin embargo, nadie parecía aburrirse y el "loreo" continuaba, con los alumnos, creyendo que imitaban a su profesora a la perfección y con ella sin darse cuenta de los obvios problemas que tenían sus alumnos para emitir sonidos castellanos. A la voz de "vestido", los niños decían "wistiru"; de "muñeca", "moñica"; y de "tul", "tol".

Luego de unos minutos, y ya "paporreteada" la lección, Doña Alicia dio inicio a la segunda fase de la enseñanza. Llamó a algunos alumnos al frente y comenzó con Darío, un niño de once años que cursaba el primer grado por tercera vez. Darío imitando a su maestra, puntero en mano y presto a demostrar lo que sabía, leyó de corrido los versos de la pizarra:

"Tinku u-na moñica
wistira de a-sol
saptirus lancus
y wilu de tol".

La profesora, luego de un "muy bien, Darío", llamó a Yon, otra de las estrellas del salón. Luego salieron dos varones más. Al escuchar al cuarto o quinto alumno, la maestra se percató de que lo que ellos decían no era exactamente lo que ella emitía. Dirigiéndose a mí, dijo: "Ay, yo no sé qué pasa con estos niños. Ni hablar bien pueden. Confunden la u con la o y la i con la e". Tal observación me tomó por sorpresa, por cuanto era obvio que los niños no estaban haciendo otra cosa que transferir al castellano las reglas de pronunciación que rigen para el aymara, su lengua materna. Nadie les había ayudado a percibir la diferencia entre el sistema vocálico aymara (de tres vocales: a, i, u) y del castellano (de cinco). Tampoco se los había ayudado, a través de ejercicios de práctica oral intensiva, a producir correctamente los sonidos del castellano que difieren de los de su lengua materna. Por último, ni siquiera se les corregía cuando cometían errores de pronunciación como los descriptos. Simplemente, se asumía que, automáticamente, los alumnos deberían pronunciar correctamente el castellano, como si se tratara de niños que hubieran escuchado y hablado esta lengua toda su vida.

La clase de Doña Alicia continuó y ocho de los doce alumnos varones presentes pudieron recitar en forma más o menos aceptable -aunque con notorios problemas de pronunciación y entonación- lo que habían aprendido de memoria. Sin embargo, la dirección que tomaba el puntero en manos de los alumnos nos permitía deducir que, en realidad, los niños sólo estaban simulando leer lo escrito en la pizarra. De las diez niñas presentes, sólo dos pudieron hacer lo mismo. Las otras permanecían en silencio y un tanto avergonzadas frente al pizarrón mientras la profesora repetía: "¿Ya ves Basilia? Siéntate nomás. Después están hablando. Hay que prestar atención. Para eso venimos a la escuela. A ver siéntate nomás". Una a una iban sentándose las niñas mientras Doña Alicia me miraba y decía: "Así son estas chiquitas aquí. ¿Qué se puede hacer con ellas?". Sin contestarle, bajé la cabeza.

(...) Había transcurrido casi una hora y los niños del primer grado, todos aymarahablantes, no habían aprendido nada. Antes de mandarlos al recreo, con mucho esfuerzo, intenté explicarles en aymara lo que todo eso significaba:

"Aka quillqatax muñik' ajataw
parlixa. Uka muñik' a ajas laram
isiniwa; janq'u sapatuniwa;
ukastsi chukunirakiwa".

Naturalmente que hubo cosas que ni siquiera intenté incluir en mi descripción ni menos traducir, como aquello del "velo de tul", y lo reemplacé más bien por la manga negra -chucú-, con que las señoras aymaras cubren sus cabezas. Cuando terminé de hablar se armó un gran batullo. Algunas niñas me señalaban tímidamente y se reían entre ellas; otros niños más bien señalaban la pizarra y conversaban entre sí; en eso, la maestra se me acercó y sorprendida me preguntó: "¡¿Entiende usted el aymara?!"

- Luis Enrique López, en Autoeducación. Revista de educación popular (Lima), 10/11, 1984, 45-50.

31.5.08

libro acompañado


Merce vio el libro en medio de la Feria, en el stand de Salta. Mandó esta foto para que viera lo bien acompañado que quedó, solito en Buenos Aires.


28.5.08

reunión de cátedra

Esta tarde tenemos que tratar el tema de la alumna que es hipoacúsica y no puede participar en las clases tal como son ahora.

18.5.08

tarde de barrio

Llegamos y había montones y montones de chicos y de grandes, bajo el sol. No vi bien el terreno hasta que nos pusimos en movimiento, al son de la batucada. Lucas se desperezó: hacía bastantes meses que no veía el sol y el ritmo deslumbrante lo hizo vibrar, al principio sin mucho concierto y después con una soltura sorprendente. El terreno era efectivamente inestable en las calles, con mucha piedra sin apisonar (pasó un solo auto, un Rambler con algunas partes visibles unidas por alambre); y en la cancha, lisito, lisito, muy usado. Nos mezclamos entre los chicos y sus mamás, que estaban haciendo de todo: esperar pacientemente que pasara algo, andar en grupitos, hacer cola para el pelotero, para los globos... Pasó lo mismo un montón de veces: un niño o niña quietito mirando fijo, esperando ser descubierto; Lucas lo miró fijo, mientras yo apuntaba para otro lado; el chiquito se acercó y puso su mano para que Lucas, con esa bocaza que tiene, se la comiera; comenzó el diálogo y yo ya me pude asomar: "¿cómo te llamás?", "Tolaba Alberto Ramón*", "qué lindo nombre" y así, hasta llegar a la risa y que se acercara una bandada de más chiquitos, todos con la pretensión de que Lucas les comiera la mano. En medio del remolino de los chicos haciendo aviones de papel, vino una chiquita de parte de su mamá: "seño, ¿quiere tomar un poco (de limonada)?". No pude evitar reírme cuando descubrí un piojolín recién llegado entre la cabellera roja de Lucas, y cuando Araceli, de tres años, lo tomó de los brazos para que bailara la cumbia, bajo la mirada también risueña de su mamá. Varios niños interpretaron maravillosamente unas piezas de folklore; el más alto (¿ocho años?) salió como un galán en medio del gentío, dando un brazo a su china y con el otro cruzado por detrás sobre la faja, a la altura del facón. Nos fuimos temprano pero ya Lucas estaba muy contento. Tengo que preguntarle a Mariela qué opina el Señor Pelín de sus andanzas de hoy.

* No sé por qué pero los niños del Hospital nunca dicen su apellido, sólo el nombre. Muchos chicos del barrio lo decían completo, poniendo primero el apellido: me parece que coincidían en ser los que iban ya a la escuela.

11.5.08

13° Encuentro de Narración Oral

Ya te dije que no llegué a tiempo para participar en el Encuentro Internacional de Narración Oral: además de los cursos que había, me gustaba mucho la idea de contar allí mi versión de Pedro y el lobo.

Mirá qué lindo es el afiche que hicieron. Guardo uno para colgarlo cuando tenga una pared de despacho que ocupar.

pizzas asadas

Al fin encontré la receta de masa de pizza asada que me pasó Mele hace un tiempo. Es divertido hacer la masa, cortarta con formas irregulares, asarla... y dejar por ahí todo lo que tenés en la heladera, nuevo o semi-nuevo, para que cada cual arme su pizza y la ponga a calentar, si es el caso. (¡Se puede terminar con dulce de leche + otros ingredientes, por supuesto!).

Aquí va:

Pizza asada
Para 8/10 personas

3/4 de harina común
2/4 de harina leudante*
1 sobre de levadura (o paquetito). Son mejores los sobres.
Agua no muy fría
Sal

Juntar todo

Dejar que leude una hora, oflar y cortar del tamaño que quieras las porciones

¡Al asador!

* La receta original dice esto textualmente: no es corriente encontrar esta forma de expresión pero es correcta y sé que así sale bien la masa. Si usted quiere probar con 1/2 es cosa suya , ¿eh?

4.5.08

libros y gentes

Acabo de ir a la Feria del Libro, en Buenos Aires, y me pareció un enorme shopping de libros y de ideas. Me encantó encontrar gente conocida de aquí y allá; la vida se ve que nos había esparcido y ahora nos eligió para estar ahí todos al mismo tiempo, en esos cinco mundos juntos de la Feria. Me perdí sistemáticamente entre personas y stands y sin querer salía una sonrisa redonda en cada déjà-vu. Casi no pude ver libros porque en realidad tenía poco tiempo y seleccioné dónde ir. Me detuve bien en el stand de la Red de Editoriales de Universidades Nacionales y mirando mirando encontré un librito que me estaba buscando a mí, sobre un tema pequeñito y precioso. Y como no llegué a tiempo al encuentro de narradores, al que me moría de ganas de ir, al menos pedí un afiche de recuerdo. Me llamó la atención que la cola más larga estaba en un stand donde unas chicas con peluca verde daban unos vasos psicodélicos con una bebida verde y los de la bebida verde andaban luego por todos lados.
Me parece que en realidad me gustan más las librerías con libros pero también con sosiego, con escaleritas para ver los libros de los estantes, con libreros atentos y pacientes. Y con caramelos para degustar junto a los prólogos. A escala más humana, o algo así.

3.4.08

Friendship

Gauguin portrayed his friend Van Gogh painting sunflowers: something Van Gogh was doing especially for Gauguin because he loved his sunflower still lifes so much.

2.4.08

ututeos

Ha hecho bien de calificar mis andanzas como ututeos y decir que son o virtuales (aquí en la web, especialmente las pretéritas y detectivescas en las bases de datos) o bandidas (en "el polvoriento mall de los confines salteños", por ejemplo). Lo que no sé si se entiende es qué es un ututeo; y debo tratar de describir el mall, porque explicarlo es imposible.

20.3.08

Guiño de sol

Sólo han amanecido dos montañas, hacia el oeste. Una que siempre es marrón pero hoy es toda verde y detrás otra muy surcada por el agua y con rebaños de nubecitas blancas. El resto estará mirando a través de las cenizas del cielo.

18.3.08

Las palabras que conmueven (I)

"No llegas a imaginar cuánto me alegro por ti".

16.3.08

Eos

Eos, de sonrosados dedos, hija de la mañana, apareció entre dos cerros, encerró el valle, deplegó su cabello de oro sobre los picos pequeños de los Andes. Hacía tiempo que no venía por aquí y ahora iba apurada hacia el Pacífico. Inti, saliendo del sueño,la miraba pasar. Los cardones, boquiabiertos, también.

17.2.08

Ibáñez

Aparentemente todo fue muy rápido. Ibáñez avisó que se sentía mal pero igual montó y encaró al primer puesto. No pudo más, llegó a la tierra sudando frío, con una palabra amorosa despidió al tordillo, los ojos recuperaron la firme serenidad. Las manos, de tamaño prodigioso y habilidad para todos los oficios del campo, no se movieron más y esa fue la señal: nunca antes habían dejado de trajinar.

6.2.08

Todo se aprende

El asunto más difícil ahora es cómo bajar los cordones de las veredas. Después de un mes de fisioterapia reaprendí a caminar y ya llevo una semana de andar otra vez hacia el trabajo, pero todavía no capto teóricamente si el movimiento es como cuando se camina normal o cuando se baja una escalera, y prácticamente a los pies les da igual, se quedan indecisos en las esquinas de las calles. Por suerte Mariela, que ha pasado por las mismas y este verano se fue de mochilera a Macchu Picchu, me asegura que cuando ha pasado el dolor ya es todo cuestión de paciencia y ejercitarse. ¡Hasta bailaré otra vez! Eso espero :)

3.2.08

Reencuentro

¡Por suerte no se me pasó nunca por la mente tirar mis libros de música! Saqué Invenciones a dos voces de J. S. Bach y abrí la última página que había dejado hace años. Los dedos recordaron con naturalidad todos los pasajes -incluso cuando no estaban escritos- cuando reconocí el terreno varias veces lentamente, con manos separadas; primero muy legato, probando su firmeza y la agilidad para las escalas, la justeza del tempo en los silencios, y luego lo hice de nuevo, più mosso, con staccato en las corcheas como debe ser. Bastante bien. Me atreví entonces a leer los dos pentagramas juntos. Como en la pieza, sencilla, las manos se contestan entre sí y en el eco y la reacción adquieren su propio sentido, las dudas que tenía mi pobre izquierda se fueron resolviendo, una a una. Al final surgió un suspiro, de tanto recuerdo amontonado.

27.1.08

happy de reyes

Los reyes vinieron despacio y ayer me trajeron a la inapreciable Hepburn bien happy: ¡gracias!

19.1.08

Los pirpintos

Otra vez pasaron sobre mi jardín, migrando hacia el sur. Miles de voluntades blancas siguiendo un destino inflexible; niños jugando a las escondidas, al tejo, a la rayuela, amantes cortejándose, exploradores rítmicos del aire azul, efímeros arrieros. Unas mariposas de colores los siguieron recelosas de su comarca y los jilgueros se comunicaron las tempranas muertes y los nacimientos repentinos. El cielo esperó que pasara un pichón rezagado y se volvió al sol. Lo vio a lo lejos en su huida: ya se había vestido de pirpinto para irse como rey de la comparsa. Comprensivo, se arqueó y bajó suavemente su telón de lluviecita pudorosa.

17.1.08

Moby Dick

Tenía pendiente pasar del capítulo XXX desde los nueve años y lo hice ahora en una añeja edición con buena letra, dos tomos y breve prólogo.
Sólo diré que Moby Dick es un libro inmenso como miles de años de mar y su leviatán inescrutable, como la guía y el billete de un viaje ballenero y su cargamento de cosas, ritos, gentes (para Melville, "mi Harvard y mi Yale"). Que la cuidada prosa, maravillosa, parece escrita al descuido, tanto en la pasión del recuerdo, la amable ironía o los prolijos estudios de Ismael.
Y que te busqué comentarios: en todos lados, además de enumeraciones o claves de interpretación del asombro, hay unánimes exhortaciones a embarcar.
Parece que para hacerle justicia sólo cabe leerlo de una vez.